Actualmente, se puede contar con una dieta mucho más saludable, al escoger una alimentación orgánica. Cuando se consumen alimentos orgánicos se toma una sabia decisión, puesto que estos alimentos tienen muchas ventajas, en comparación con los alimentos que han sido producidos de forma tradicional.

Para comenzar, una alimentación orgánica es libre de antibióticos, de hormonas, de alimentos modificados genéticamente y de otras drogas; que les son suministradas a los animales que son criados en la ganadería extensiva.  Los animales criados de forma orgánica no son alimentados con productos modificados. De hecho, los productos animales, que se cataloguen como orgánicos, no pueden estar modificados en sus genes, por ejemplo, un gen de escorpión no puede insertársele al gen de una vaca. Consecuentemente, los animales son criados en un ambiente más saludable, se les alimenta con productos orgánicos y con frecuencia consumen muchos más nutrientes, que los animales que son criados en otros ranchos.

Todo esto lleva a concluir que los animales criados de forma orgánica son significativamente más saludables, que los que provienen de la ganadería moderna. Por otro lado, al consumir carne de res, de vacas que han sido alimentadas orgánicamente., se elimina el riego de “la vaca loca”. Esta enfermedad se generó porque las vacas fueron forzadas a convertirse en caníbales. La práctica de alimentar el ganado con los restos de su misma especia, parece ser la causa de la encefalopatía bovina espongiforme, la cual es una terrible enfermedad que destruye el sistema nervioso y el cerebro, además puede presentarse en vacas y en humanos.   En los humanos, esta enfermedad tiene un periodo de latencia bastante largo y es llamado la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. Por esta razón, consumir carne producida de forma orgánica es mucho más saludable.

Por otra parte, la ganadería orgánica trata mejor a los animales. Esto se debe a que la ganadería extensiva mantiene a los animales en instalaciones, en las cuales deben estar hacinados y durante casi toda su vida se mueven muy poco.  Por esta razón, también es mejor comprar pollos y huevos que provienen de granjas orgánicas.

Como se puede ver, las granjas orgánicas tienen un trato más digno hacia los animales, lo que permite producir alimentos de mejor calidad. Dichos alimentos también cuentan con ventajas como el hecho de ser ideales para las personas que quieren perder de peso, mientras que también son ideales para prevenir enfermedades, que pueden estar relacionadas al consumo de productos animales que han sido producidos de forma no orgánica.