La palabra “orgánico” tiene varias connotaciones, por lo que su definición no puede estar basada en una única área de estudio. De hecho, la palabra “orgánico” ha venido a ocupar muchas áreas, por lo que puede ser usada en varios contextos. No obstante, su definición básica sigue siendo la misma, dado que la derivación del significado de la palabra es de tipo universal.

Orgánico se deriva de, o se relaciona con los organismos vivos. En un sentido menos técnico de la palabra, orgánico es simplemente “materia orgánica”, obtenida del uso de organismos vivos. De esta manera, cualquier cosa que implique el uso de fertilizantes o pesticidas, los cuales sean únicamente de origen animal o vegetal, es orgánica en naturaleza.

Criados o cultivados sin el uso de drogas, hormonas o químicos sintéticos; los alimentos orgánicos han venido a representar un nuevo concepto en la alimentación. Los alimentos orgánicos vienen de un sistema de producción denominado agricultura orgánica, la cual es descrita como un enfoque ecológicamente balanceado, para los procesos agropecuarios, en el que no se usan medios artificiales para producir alimentos. Los alimentos orgánicos, consecuentemente, deben contar con el mínimo nivel de químicos o no presentar rasgo de ellos. Por otra parte, los alimentos que son de tipo orgánico son libres de aditivos y son procesados con la menor cantidad de métodos artificiales, o sin la presencia de dichos métodos artificiales.

Encuestas y estudios han revelado que los efectos ambientales, de la agricultura orgánica, son mucho menos nocivos que los efectos de los métodos tradicionales de agricultura extensiva, por varias razones que se mencionan a continuación:

1 – Las granjas orgánicas no consumen o vierten pesticidas sintéticos en el ambiente, lo cual puede generar consecuencias nefastas en el suelo, en la vida acuática y en el consumidor también.

2 – Los cultivos orgánicos son capaces de mantener la diversidad de los ecosistemas de forma balanceada.

3 – La agricultura orgánica usa menos energía, produce menos desperdicios y hace a la tierra más fértil.

4 – Las granjas orgánicas aumentan la resistencia natural de las plantas y de los animales contra las enfermedades.

Además de beneficiar el medio ambiente, también se cree que los cultivos orgánicos aumentan el volumen de la cosecha. Por otro lado, se cree que los alimentos provenientes de cultivos orgánicos tienen más nutrientes, en comparación con los cultivados  convencionales. Dado que la calidad del suelo aumenta, a consecuencia de una mejor agricultura, el sabor de los productos orgánicos también es de una excelente calidad.