Muchas personas piensan que los cultivos orgánicos son sólo cuestión de vegetarianos o hippies, asimismo,  creen que son una manera difícil de cultivar vegetales y flores. Todo esto no es cierto porque los cultivos orgánicos no son algo difícil de implementar y muchas personas y organizaciones importantes están acudiendo a dichos cultivos, dejando atrás las viejas tácticas agrícolas. Por otro lado, los cultivos orgánicos se consiguen con el uso de productos animales, lo que quiere decir que los vegetarianos deben ser cuidadosos con este tipo de cultivos.

Crear un cultivo orgánico no es algo que sea muy complejo, pero se debe saber que no se pueden usar productos sintéticos. También se deben usar semillas y plantas que se sean de origen orgánico y que no hayan sido modificadas genéticamente.  Puede haber un problema que está relacionado con el estado del terreno que se piensa usar. Por ejemplo, si se piensa plantar cultivos orgánicos en un suelo, que ha sido usado para la agricultura convencional, lo más seguro es que dicho terreno contenga algunos rastros de químicos. Los químicos que se usan en la agricultura tradicional son muy dañinos y por ello se debe esperar por lo menos 5 años, si se quiere optar por la agricultura orgánica.

Por otra parte, existen personas que piensan que los productos que proceden de cultivos orgánicos, saben raro o se ven mal. Ninguna de estas dos cosas es cierta, porque muchos estudios han probado que el sabor de los alimentos orgánicos es igual al de los tradicionales y en algunos casos, se ha podido establecer que los productos orgánicos saben mejor que los tradicionales.

En cuanto al aspecto de los productos orgánicos, hay que decir que lucen muy natural. Los productos modificados genéticamente pueden tener un aspecto de alimentos de catalogo y muy poco natural, mientras que los productos orgánicos tienen un aspecto mucho más natural, lo que más que ser un problema es una ventaja.

Otra de las creencias erróneas sobre los cultivos orgánicos, es que producen alimentos que pueden ser peligrosos para la salud.  Los cultivos orgánicos no permiten el uso de pesticidas o fertilizantes sintéticos, razón por la cual los cultivos orgánicos aportan productos muchos más seguros para ser consumidos. De hecho, ésta es una de las más grandes ventajas de los cultivos orgánicos: poder ofrecer alimentos que no tienen rastros de agentes químicos, que sí pueden ser nocivos para la salud del consumidor y que están presenten en los alimentos producidos de manera convencional.