Los alimentos orgánicos pueden ser vistos como una moda, pero lo cierto es que han venido para quedarse por un buen tiempo. Esto se debe a que los alimentos orgánicos no son sólo cuestión de modelos, famosos o cosas por el estilo; puesto que  los beneficios de una alimentación orgánica son para cualquiera. Por otro lado, los alimentos orgánicos también ayudan a la preservación y mejoramiento del medio ambiente.

Los alimentos orgánicos también saben mejor. Es posible que las frutas y verduras de tipo orgánico sean un poco más pequeñas o que vengan en formas algo extrañas, pero todo esto quiere decir que son realmente naturales y que no han sido tratadas con ningún tipo de agente químico.

Cuando se trata con alimentos, de tipo orgánico, se consumen productos que están libres de peligroso químicos. De esta manera, una alimentación orgánica ayuda a reducir la cantidad de químicos que se acumulan en el organismo. Con frecuencia, muchas personas ven a estos químicos como los causantes de enfermedades, depresión, estrés y cansancio; lo cual no ha sido probado en su totalidad, pero sí es un hecho que consumir químicos, así sea en pequeñas cantidades, no es nada saludable.

Las prácticas orgánicas para la producción de alimentos están basadas en la biodiversidad, por lo que tienen un impacto positivo en el medio ambiente.  Para que estas prácticas sean exitosas se necesita un cambio en la manera de pensar. Cosas como la rotación de cosechas, el uso de composta y una preservación de la fertilidad del suelo; son fundamentales para la producción de alimentos saludables y el cuidado de la naturaleza. Consecuentemente, con los cultivos orgánicos se disminuye la contaminación del agua  y se reduce el daño al que la agricultura tradicional somete al suelo.

Además de todo esto, cuando se compran productos de tipo orgánico se ayuda a la comunidad. Por lo general, los productores de alimentos orgánicos son pequeños granjeros que recurren a prácticas un poco más tediosas, con el fin de producir alimentos saludables, sin contaminar. Como consecuencia  de los cuidados que tiene el granjero orgánico, su volumen de producción es mucho menor que el de los productores de tipo industrial. Sin embargo, esto se trata de una cuestión de calidad y no de cantidad.

A manera de conclusión, se puede decir que cuando se compran productos de tipo orgánicos todos ganan. Gana el medio ambiente, al estar libre de contaminación; gana el consumidor, al obtener mejores productos y gana el productor porque puede comercializar su trabajo.