Los alimentos orgánicos son productos que han sido obtenidos mediante prácticas naturales. Dichos productos pueden ser de origen vegetal o animal, pero deben ser producidos sin el uso de herbicidas, fertilizantes o aditivos. Además, cuando se crían animales, de forma orgánica, a éstos no se les debe alimentar con hormonas de crecimiento o con productos similares.  De la misma manera, el suelo donde se siembre o se críen animales no debe ser tratado con agentes químicos.

La palabra orgánico, más que referirse a un producto en sí, hace referencia a la manera cómo éste ha sido producido. De esta forma,  el proceso de producción de los alimentos orgánicos debe ser totalmente natural y terminar en la generación de productos de un valor nutricional muy alto, además de saludables.

Los alimentos orgánicos hasta ahora comienzan a abrirse camino. En algunos países su comercialización todavía no está reglamentada, pero en la Unión Europea ya se han hecho avances significativos al respecto. Lo cierto es que también se han llevado acabo estudios, que demuestran los muchos beneficios que dichos alimentos tienen.

En los Estados Unidos se llevó a cabo un estudio, que probó que los niños que eran alimentados con alimentos orgánicos, no presentaban metabolitos pesticidas en su orina. Otro estudio, realizado en el Reino Unido pudo establecer que los productos cárnicos, que habían sido tratados con los parámetros de la agricultura tradicional, tenían un contenido mucho más bajo de minerales, en comparación con los alimentos que habían sido producidos de forma orgánica. Otras investigaciones permitieron comprobar que los vegetales orgánicos tenían mayores porcentajes de antioxidantes. Además, otros estudios permitieron señalar que los alimentos orgánicos tenían mayor contenido vitamínico que los tradicionales.

Con todo esto se puede concluir que al consumir productos orgánicos se consumen alimentos de mejor calidad y más nutritivos. Esto se debe a que los tiempos de producción no son acelerados, lo que hace posible que los alimentos, sembrados en suelo orgánico, absorban de mejor manera los nutrientes del suelo y por ello son de mejor sabor y olor que los demás.

Los productos orgánicos son libres de aditivos tóxicos o químicos, los cuales están presenten en los alimentos producidos de forma extensiva y pueden ser peligrosos para la salud. Dichas sustancias nocivas están altamente asociadas a varias enfermedades, que pueden ser letales en muchas ocasiones.

Por último, la ganadería orgánica no acude a estrategias para el crecimiento acelerado de los animales, lo que permite llevarle al consumidor productos 100% naturales, de buena calidad, además de contar con buen sabor y un alto contenido nutricional.